Primo más salvaje y ahumado del tequila, el mezcal se hace de agave, y Oaxaca es su tierra. A diferencia de los destilados industriales, el mezcal tradicional aún se elabora a mano en los palenques de los pueblos.
De la planta a la botella
Las piñas de agave se hornean en hornos de tierra, se muelen con una tahona de piedra, se fermentan en madera y se destilan en cobre o barro. El horneado le da ese humo característico.
Un origen protegido
El mezcal tiene Denominación de Origen desde 1994, regulada por el COMERCAM; puedes leer sobre la región protegida en su página de denominación de origen.
Cátalo bien
Se besa, no se empina. Prueba primero un espadín y luego un tobalá silvestre. Nuestro tour del mezcal visita un palenque en operación.


